Mi acercamiento al arte ha estado marcado por la réplica y la imitación como método expresivo; un proceso que me permitió comprender estructuras, desentrañar técnicas y adentrarme en la lógica cromática de cada composición. A partir de esa práctica inicial, mi trabajo ha evolucionado hacia una reflexión más personal, en la que la observación rigurosa se convierte en un punto de partida para explorar nuevas posibilidades visuales. Cada pieza no solo retoma elementos de obras preexistentes, sino que se reimaginan, transformándolos en un lenguaje propio.