Colección: Pedro González
Pedro González
(Puebla, México, 1998) es un artista visual mexicano cuya práctica parte de una relación cercana con el cuerpo, la naturaleza y sus procesos de transformación.
Su formación comenzó desde niño en el taller de taxidermia de su padre. Ahí aprendió a observar la anatomía, las proporciones y el volumen de los animales, pero también desarrolló una manera particular de entender la materia y el cuerpo. La taxidermia lo acercó desde muy joven a la muerte no como un final, sino como una transición: un cuerpo desaparece en su forma original para transformarse y adquirir una nueva presencia. Esta idea de muerte, transformación y renacimiento se convirtió con el tiempo en uno de los ejes de su práctica artística.
Su obra se nutre del cuerpo humano y de los distintos reinos de los seres vivos, especialmente el animal y el vegetal. A partir de elementos provenientes de la flora y fauna mexicana, construye formas híbridas en las que distintas anatomías se encuentran y se transforman. Estas figuras funcionan como exploraciones de su mundo interno y como una manera de pensar el cuerpo como símbolo, territorio y materia en constante cambio.
Trabaja principalmente la escultura en bronce mediante la técnica de la cera perdida, un proceso que encuentra estrechamente ligado a esta misma idea de transformación: la pieza pasa de la plastilina a la cera y de la cera al bronce; cada material desaparece para permitir que surja el siguiente.
Actualmente, su práctica se expande hacia una nueva línea de investigación en la que incorpora materia orgánica de origen animal directamente en la obra. Cráneos, huesos y otros vestigios dejan de ser únicamente referencias anatómicas para convertirse en materia de creación. A través de ellos, Pedro profundiza en una pregunta que ha estado presente desde sus primeros años en el taller: cómo aquello que ha dejado de vivir puede transformarse y adquirir un nuevo significado a través del arte.
Vive y trabaja en Puebla, México.